Rauscher L., et al., 2016, Frontiers in Psychology
Los autores de este estudio instruyeron a un tercio de los participantes para que practicaran con Calcularis y a otro tercio para que practicaran con Orthograph (el grupo de control de entrenamiento). El tercio restante se utilizó como grupo de control en lista de espera y no participó en ningún entrenamiento. Al final del estudio, la diferencia (si la hubiera) en la mejora de las habilidades matemáticas entre los grupos de entrenamiento con Calcularis y con Orthograph mostraría si era posible atribuir las mejoras únicamente al uso de un programa de entrenamiento informatizado que no entrenaba habilidades específicas de matemáticas. El periodo de entrenamiento fue de 6 a 8 semanas y consistió en al menos 24 sesiones de entrenamiento de 20 minutos.
En comparación con el grupo control en lista de espera y con el grupo control de entrenamiento, el grupo de entrenamiento Calcularis logró mayores avances en tareas de línea numérica y de resta, con tamaños del efecto de moderados a grandes.
Mientras que los grupos control lograron apenas alguna mejora en las tareas de resta mental —o, con un 1,7% menos de problemas resueltos correctamente, incluso empeoraron ligeramente—, el grupo de entrenamiento Calcularis experimentó, en promedio, un aumento del 18% en el número de problemas resueltos correctamente.
Por tanto, el estudio pudo demostrar que no es el uso del entrenamiento informatizado en sí lo que conduce a la mejora, sino el entrenamiento específico del dominio.