Lutz Jäncke, Martin Meyer, Monika Kast, Christian Vögeli y Markus Gross, et al., 2007, Restorative Neurology and Neuroscience 25
El primer estudio de este tipo investigó si el entrenamiento visual y auditivo de Constructor for School era capaz, en esencia, de fomentar una mejor ortografía en niños, tanto con dislexia como sin ella. Como parte del estudio, dos grupos experimentales, cada uno compuesto por una mezcla de niños con y sin dislexia, se entrenaron con el software durante doce semanas cada uno: uno durante el trimestre de primavera y otro durante el de otoño. Los niños practicaron de 15 a 20 minutos, cuatro veces por semana. La mejora se midió mediante una prueba de palabras con lápiz y papel, con mediciones tomadas antes y después del período de entrenamiento.
Los niños que no habían utilizado Constructor for School no lograron prácticamente ninguna mejora (0-9%), mientras que quienes lo habían usado durante el trimestre de primavera lograron una mejora del 19-35% y quienes lo usaron durante el trimestre de otoño, una mejora del 27-35%. Tanto los niños con dislexia como los que no tenían dislexia obtuvieron beneficios con Constructor for School, aunque la mejora fue más pronunciada entre los primeros.
Los investigadores señalaron, en particular, que los niños que se entrenaron con el software también mostraron mejoras en su capacidad para deletrear palabras desconocidas; esto denotó la transferencia de conocimientos y habilidades no solo del entorno de entrenamiento por ordenador al papel y lápiz, sino también desde palabras practicadas previamente hacia palabras que no se habían practicado.